jueves, 13 de agosto de 2026

Un espectáculo maravilloso y gratuito

 

     Cuenta la leyenda que Howard Carter en el momento de descubrir con una antorcha la tumba del faraón Tutankamon oyó que Lord Carnarvon —a la sazón financiador del proyecto—le preguntaba nervioso, pero dígame, qué es lo que ve, a lo que aquel respondió: cosas maravillosas. Algo parecido me ha sucedido a mí después de observar el eclipse que hemos tenido la suerte de ver en las llamadas zonas de totalidad de nuestro país. España se ha preparado durante meses a la espera para ver un espectáculo que sobrepasa con mucho la expectación que deparan unos Juegos Olímpicos o un Mundial de fútbol. Un espectáculo que, con suerte, solo se ve una vez en la vida y no siempre, los otros eventos deportivos son cada cuatro años. Dicen que medio millón de turistas se han acercado a nuestro país para seguir en directo el fenómeno, al tiempo que se han habilitado espacios públicos para poder seguir el eclipse; viajes programados, reservas de hoteles con precios astronómicos en la franja de totalidad, reportajes en prensa y televisión, etc. ¿Cabe un espectáculo con mayor poder de atracción siendo además gratuito? La ciencia nos dice que tal fenómeno es posible porque el Sol es cuatrocientas veces más grande que la Luna, pero está cuatrocientas veces más alejado que ella. Sea como fuere la sensación que proyecta en el ser humano es apabullante, uno se siente inerme ante tanta belleza, el poder de la naturaleza en estado puro. La naturaleza nos regala momentos únicos e inolvidables, también a los conspiranoicos, terraplanistas y negacionistas de que el ser humano hubiera pisado la Luna. De ser cierto ¿se imaginan cuánto tiempo habría tardado la URSS en denunciar ante el mundo semejante farsa? Pero siempre aceptaron que EEUU les había ganado la partida.

     Me he desplazado con parte de mi familia para ver el evento más anunciado del año a un pequeño pueblo de La Rioja, con la imponente mole del Moncayo y sus estribaciones a un lado, acompañado de unos buenos amigos, que nos han tratado como si estuviéramos en nuestra propia casa. Este blog es el de un contador de historias, la de hoy es la más reciente, la que me ha emocionado hasta el llanto. Imposible permanecer callado ante semejante espectáculo. En su día ya imaginé un eclipse de sol en uno de mis relatos pero hoy he tenido la dicha de verlo en directo, un recuerdo para el resto de mi vida.

      La investigación y en último término, la ciencia, hacen posible que semejante fenómeno se prevea con suficiente anticipación y que ya nos anuncie con fecha y hora los próximos que van a venir. Solo la ciencia nos salvará de la brutalidad y de la ignorancia.

     Aunque el eclipse es de Sol, nuestro satélite es la gran protagonista. Hoy las grandes potencias han puesto sus ojos en la Luna, mañana, cuando la tecnología esté más desarrollada, el objetivo seguramente será Marte. La razón, instalar bases permanentes para los humanos con el fin de colonizar otro espacio relativamente cercano, todo ello motivado, pienso yo, por la seria amenaza de que nuestro propio planeta algún día colapse. El cambio climático, los arsenales nucleares almacenados, la superpoblación, la falta de agua, la destrucción de ecosistemas, la desertificación, las migraciones cada vez más masivas, las guerras que se propagan y otras catástrofes, estarían detrás de los argumentos para que ese futuro se hiciera realidad. Como el ser humano siempre se está preguntando cosas debido a su innata curiosidad, la pregunta que me hago es si en un futuro nacerá algún niño/a en nuestro satélite o en otros planetas habitados por el ser humano.

     La única envidia que me da vivir allí es que las vistas de la Tierra deben ser maravillosas.

 

2 comentarios:

  1. Tienes toda la razón, fue un momento extraordinario, y lo que se siente es indescriptible. Yo también lo vi desde la Rioja y no lo olvidaré nunca y eso que me daba pereza desplazarme para verlo las semanas previas. Menos mal que algo en mi interior me dijo que sí, que fuera, y ya lo creo que mereció la pena!!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo sentí que no somos apenas nada en el Universo. Tanta grandiosidad en un solo instante.

      Eliminar