—“Se creen que el colegio es una correccional
—dijo Pitaluga—. En el Perú todo se hace a medias y por eso todo se malea. Los
soldados que llegan al cuartel son sucios, piojosos, ladrones. Pero a punta de
palos se civilizan. Un año de cuartel y del indio solo quedan las cerdas. A la
mitad los mandan sus padres para que no
sean bandoleros y, a la otra mitad, para que no sean maricas”.
Vargas Llosa
(La ciudad y los perros)
“En la pareja el conflicto surge de la intimidad desgastada que se
convierte en enemistad permanente”.
Álvaro Pombo
(Santander 1936)
“Los libros son las flores de este
mundo, pero muy pocos lo saben”.
Rafael Narbona (Maestros de la felicidad)
“Es preferible un Sócrates enfermo que un cerdo satisfecho”.
Stuart Mill
—“Mira Sancho, no
te digo yo que me parece mal un refrán traído a propósito; pero ensartar refranes
a trote y moche hace la plática desmayada y baja”.
Miguel de Cervantes (El Quijote)
Benítez caminaba
detrás del alcalde, arrancándose hilos de las deshilachadas bocamangas del
uniforme. En el cielo raso y hondo, una estrella fugaz irrumpió en la armonía
de las constelaciones. El alcalde taconeaba su vara con pompa y su mirada al
frente avisaba al pueblo que respondía a la llamada del deber.
—Benítez —Llamó.
—Señor alcalde.
—De aquí en adelante habrá que proveer un sistema de multas más duras
para los que hagan aguas en las rinconadas.
—Sí, señor alcalde.
—Al primero que los pesques al arrimo de una pared, lo zurces.
—Sí, señor alcalde.
—Si es un borracho, mejor que mejor. Le arrimas castaña a las orejas.¿ Entendido?
—Sí, señor alcalde. ¿Y si es un niño?
—Un capón bien dado.
—¿Y si es un viejo, señor alcalde?
—No me pongas pegas Benítez.
Ignacio Aldecoa
(Cuentos completos)